Clinica Dental en Barcelona

Entrada: Carillas de cerámica

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Las carillas de cerámica son un tratamiento muy fiable que permite lograr unos resultados extraordinarios desde el punto de vista estético. Su uso lo inició el Dr. Pincus, hace ya 100 años, para los actores que en Hollywood intervenían en las películas de cine mudo. Hoy día son un tratamiento casi de rutina en las consultas dentales, y pueden funcionar muy bien, … si se siguen una serie de normas:

  1. Las carillas van muy bien si están pegadas al esmalte de los dientes, y son mucho menos fiables cuando se pegan a la dentina (parte más profunda de los dientes). Por tanto, para que vayan bien, es importante no tocar demasiado los dientes con las fresas de corte.
  2. Las carillas estéticas son muy finas y su confección depende enormemente de la habilidad artística del que las confecciona. Así, a diferencia de otros procedimientos, donde la tecnología puede permitir la estandarización (y el abaratamiento) de los procesos, en las carillas estéticas de porcelana es preciso recurrir a técnicos muy especializados. La diferencia entre un buen protésico y otro no tan artista se nota mucho en el resultado final, por lo que si se quiere que quede bien es imprescindible recurrir a un gran técnico. Recurrir a un gran técnico sumado a la necesidad de mucho tiempo para confeccionarlas da como resultado que unas buenas carillas tienen que tener desgraciadamente un coste de fabricación (dentista al margen) muy alto.
  3. Para que las carillas conserven su estética a lo largo de los años es preciso que tengan un ajuste muy preciso. De lo contrario los márgenes se oscurecen, y la encía sufre retracciones. Para ese ajuste es casi imprescindible utilizar técnicas de magnificación al cementarlas (lupas de aumento o preferiblemente microscopio clínico). De lo contrario pese a la apariencia inicial puede dar muchos disgustos medio y largo plazo.
  4. Las carillas no se pueden probar. Por ello es preciso estar muy seguro antes de la colocación. Para evitar problemas es preciso hacer siempre una prueba previa con resina (pasta), que los dentistas llamamos “mock-up”, donde el paciente puede hacerse una idea muy ajustada del resultado final que vamos a conseguir. Así, para hacer carillas requerimos siempre varias visitas y de mucha duración:
    1. Primera visita de toma de modelos y fotografías para hacer el estudio. Aproximadamente media a una hora.
    2. Segunda visita para hacer la prueba estética o mock-up. Al menos otra hora. Si no nos queda al gusto de lo esperado, puede ser preciso hacer retoques, … o repetir la prueba. Es importante hacer bien esta fase, pues es el garante del éxito.
    3. Tercera visita para preparar un poco los dientes y tomar medidas. Al final hay que colocar unos provisionales para que el paciente no quede estéticamente mal en el periodo de espera a la colocación de los provisionales. Una arcada entera (superior) lleva al menos 4 horas de preparación. Es una visita larga, pero hay que preparar toda la arcada a la vez, no se debe hacer por partes.
    4. Cuarta visita para colocar las carillas. Son de nuevo al menos 4 horas para una arcada completa.
    5. Quinta visita. Ajuste final y pulido de los márgenes.
  5. Una vez colocadas las carillas pueden durar muchisimos años, de hecho como los dientes naturales. Pero para evitar problemas conviene protegerlas por la noche con una férula de descarga.

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