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Hay un debate entre los odontólogos que ha trascendido a la población sobre si es mejor una endodoncia o un implante. En muchas ocasiones se dice que la endodoncia no va bien, que no vale la pena, y como un implante es para siempre, mejor un implante directamente. Pero en realidad es un falso debate. La endodoncia y el implante no son soluciones enfrentadas, sino soluciones para problemas distintos de nuestra salud dental.

Es importante resaltar que la endodoncia y el implante tienen, si se ejecutan adecuadamente, el mismo porcentaje de éxito. Otra cosa es si se hacen con desidia, falta de experiencia o instrumental no adecuado. La duración de un diente tratado endodónticamente y la de un implante son semejantes.  Y si bien ambos pueden durar para siempre, también ambos pueden fracasar por diferentes causas.

Aplicando el sentido común, a tenor de lo antes expuesto, cuando un diente puede ser conservado lo razonable es conservarlo. Pero no todos los dientes se pueden conservar debido a que la lesión puede ser excesivamente grande, pueden haber perforaciones o fracturas no tratables, o la anatomía del diente puede hacer el tratamiento inviable. En el caso de que el diente no se pueda salvar, obviamente el implante tiene sentido.

En el campo de la salud dental los implantes no están ideados para sustituir dientes conservables, sino para reemplazar dientes perdidos. Eso sí, cuando un diente se pierde, lo mejor es poner un implante. Además es recomendable ponerlo lo antes posible, pues la extracción dental se produce siempre de forma inexorable una pérdida progresiva y permanente del hueso que soportaba al diente. Así pues, si la pérdida de hueso es excesiva, la colocación del implante será más compleja y el resultado final del diente postizo que se sostendrá sobre el implante será peor.

En ocasiones algunos especialistas de la salud dental, por falta de pericia, formación, conocimiento o interés económico pueden no confiar en la endodoncia y tratar de desalentarnos a la hora de afrontar este tratamiento llevándonos directamente al implante como mejor o más predecible.

En general, la mayoría de los profesionales de la odontología tratan de preservar los dientes conservables, a la vez que reconocen los límites del tratamiento para evitar procedimientos que vayan a fracasar. Es por esto que debemos elegir bien el profesional al que acudamos. Los buenos profesionales se caracterizan por su capacidad de diagnosticar bien y planificar adecuadamente.

La preparación de los profesionales de este campo es distinta. Hay muchos que dedican tres e incluso más años en la formación especializada en un campo de conocimiento, como la endodoncia e implantología, para alcanzar el nivel de capacitación adecuado para poder ofrecer la mejor calidad de tratamiento. Sin esa formación, así como sin la utilización de las herramientas y materiales adecuados, conseguir tratamientos de calidad, no es posible. Y eso, lamentablemente, tiene un precio

Desde Dentes sabemos lo importante que es para ti tu salud dental, es por eso que te tratamos a cada uno de nuestros pacientes como casos singulares. Tener una cuidada y bonita sonrisa es posible de la mano de los mejores profesionales porque vale más un diente que un diamante.

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